Cruzar el mundo

Se fijó el 15 de junio como fecha de partida. A mí me  avisarón el 1o de junio, o algo así. Dos semanas antes, pues.

Y pues, renunciar al que en ése entonces era mi trabajo. Arreglar maletas, comprar cosas. Y lo más difícil: decir adiós.

Me despedí de mi familia un lunes 15 de junio por la tarde. Para volar a México, D.F. De ahí a Japón. De ahí a Corea. Así fue el vuelo:

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Jamás había volado. Así que iba nerviosa. Hicimos dos escalas, tardamos 36 horas. Pero llegamos a Corea.

Ahora bien, permitan me decirles. ¡Corea es hermoso! Tanta naturaleza y urbanidad conviviendo en perfecta armonía. Amé estar ahí. No me malentiendan, el lugar es precioso. Pero extrañé demasiado mi México. Creo que si pudiera, iría de nuevo. Pero nunca podría vivir allá. 15000km de casa. Es demasiado.

Los quince días antes de irme, las 36 horas del vuelo, las dos horas del aeropuerto a nuestra residencia, no podía dejar de pensar que iba a despertar o me iban a decir, “había otra persona de nombre igual al tuyo”. Pero eso no pasó. Volé al otro lado del mundo a trabajar. Me siento afortunada, estuve en lugares donde tanta gente no estará nunca… y sin embargo, extrañé horrores mi hogar. Y quiero a mi familia mil veces más.

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Corea del Sur

Corea del Sur

En junio del año pasado tuve la oportunidad de ir por tres meses a Corea del Sur. Esto fue en un giro repentino y completamente inesperado de la vida. Es algo que me encanta, cómo hoy estamos en un lugar y de repente, ¡pum!, estamos en otro completamente diferente.

Tenía un trabajo como asistente de producción en una compañía dedicada a la inyección de aluminio. Un día, uno de esos días en que la presión se junta demasiado y en un arranque de enojo, mandé mi currículum a una empresa de origen coreano que llegó a La Laguna, mi ciudad de origen.

Mi primer sorpresa fue que me llamaron a entrevista, la cual fue en un hotel, el Crown Plaza de Torreón, un domingo a las 9am. La entrevista fue grupal y me tocó entrar con dos chicas que habían trabajado para otras arneseras. Como yo no tenía experiencia en ése ramo salí convencida que no volvería a oír de ellos. Tres semanas después estaba en mi oficina trabajando, cuando sonó mi celular. Lo tomé descuidada y al ver la pantalla veo que quien llama es “HS”, nombre clave con el que guardé el número (quiere decir Human Staff) para no cometer el error de atender frente a alguien que no debiera oír esta llamada.

Salí de la oficina donde nadie me oyera y atendí.

-¿Bueno?

-Hola, Isabel. Te llama Jorge de Human Staff

-Sí Jorge, soy yo, ¿dime?

-Te llamo para avisarte que fuiste elegida para ir a Corea.

-o.o!! ¿cuándo me voy?

-En quince días.

 

Y así comenzó el viaje de tres meses, del que escribiré más adelante.

 

El primer post

Este no es miprimer blog. Pero espero sea el último y que dure mucho tiempo. Era muy joven cuando tuve los primeros. Me aburrí pronto. Ahora tengo veintytres años. Soy un adulto responsable, que trabaja y paga impuestos. He vivido y visto muchas cosas, y quiera haberlas registrado en un blog antes.
El lado bueno es, estoy segura que me falta vivir muchas cosas geniales y aquí estoy. Lista para registrarlas.